VISITAS

jueves, 19 de mayo de 2011

LA ENTREVISTA

El intervalo entre la observación participante y la entrevista sirvió para poner orden en las ideas, adaptar las preguntas al escenario ahora conocido y para la elaboración de un guión que me ayudara en la línea que debía mantener durante la entrevista (Taylor y Bodgan, 1987:119).
Al preparar el guión de entrevistas pensé que, para que fueran lo más abiertas posible y obtener el máximo de sinceridad en las respuestas, sería conveniente introducir varias “preguntas anzuelo” (Ardèvol, Bertrán, Callén y Pérez, 2003) que indujeran al entrevistado a hablar del bloque de forma muy general para que, una vez ya dentro del contexto, pudiera dirigir la entrevista con las preguntas concretas de la investigación, pero siempre tratando de ceder la iniciativa para que fuera él quién me llevara de forma natural al verdadero centro de la entrevista.


Sin embargo, dos grandes imprevistos marcaron el rumbo de la entrevista (se realizaron tres). Por un lado, la aparición en escena de un tipo de profesor no funcionario de carrera con el que no se había contado en principio, el profesor interino. No es mayoritario en los centros, pero en ocasiones puede llegar en algunos al 30% de la plantilla, según datos facilitados por el equipo directivo de este IES. Para la investigación representó un paso adelante, pues el profesor interino no tiene un centro fijo y puede prestar servicio en uno distinto cada curso. Esto, verdaderamente, es un factor enriquecedor desde el punto de vista de su experiencia docente y conocimiento de muchos tipos de alumnos, zonas, centros… ¡Bienvenido a la investigación! Anoté en el cuaderno de campo que debía preparar alguna pregunta específica para esa ocasión pues, como dicen Becker y Geer (citados por Taylor y Bogdan, 1987, pág. 104), ningún otro método puede proporcionar la comprensión detallada que se obtiene en la observación directa de las personas y escuchando lo que tienen que decir en las escena de los hechos.
El otro factor sorpresivo resultó la entrevista en el recreo a una alumna de último curso de Bachillerato que se había ofrecido para tal fin. Resultó imposible que varios de sus compañeros desistiesen de su actitud participativa en la entrevista, de manera que finalmente ésta se convirtió en una entrevista a un grupo, interviniendo como una realidad específica (Ardèvol y Vayreda, 2004), sin estar previsto en el guión. No obstante, fue de lo más interesante y representativa de la forma de pensar de estos estudiantes, pues constituían un grupo heterogéneo de unas cuatro alumnas y tres alumnos en edades comprendidas entre los 17 y 18 años. Pensé que la entrevista en su conjunto, si bien no era equivalente a siete entrevistas por separado, presentaba otras ventajas como el conocer el propio debate entre ellos y yo quedar en segundo plano como un espectador, y especialmente el reforzamiento y consenso final de la opinión de grupo en los temas cruciales de la investigación.

Con preguntas genéricas como ¿qué pensáis de vuestra formación en el centro ahora que vais a finalizar los estudios?, me fueron facilitando mucha información, algo dispersa, pero que fui recogiendo en mi cuaderno de notas. A continuación, con preguntas más dirigidas como ¿qué aspectos mejoraríais o descartaríais en las clases si fuerais los profesores?, fui centrando el tema y, finalmente, cuando intuí el momento adecuado por el buen ambiente, sinceridad y contenido de la entrevista, planteé una pregunta más relacionada con las TIC: ¿cómo valoráis las TIC en el aprendizaje de las materias?
Me llamó mucho la atención un comentario totalmente inesperado por mi parte que hicieron: su especial sensibilidad para compañeros del centro con minusvalías. A continuación reproduzco un trozo de la entrevista:
(09/05/2011)
Entrevistador:   ¿Cómo valoráis las TIC en el aprendizaje de las materias?
Alumno1:          Bueno… son importantes, pero… especialmente para algunos alumnos como Jorge, que tiene problemas severos de audición, o Javier, que tiene dificultades para escribir por un problema físico en una mano.
Alumno2:          Sí, sí, son importantes para todos, pero fundamentalmente para ellos.
Alumno3:          Ellos sí que le sacan partido a Internet, además les dejan estar en clase conectados en todo momento. ¡Ya quisiera yo!
Entrevistador:   ¿Son muy amigos vuestros?
Alumno1:          ¡No, qué va! Bueno… son compañeros de clase, pero todos somos una piña. Con Jorge bromeamos mucho y nos reímos… ¡de buen rollo, eh! Y él se lo toma bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario