Glaser y Strauss (1967:3, citados por Taylor y Bogdan, 1987:155) sostienen que al generar teoría fundamentada, los investigadores no tratan de probar sus ideas, sino sólo de demostrar que son plausibles. El criterio clave para evaluar las teorías consiste en examinar si se “ajustan” y “funcionan”.
En nuestro análisis (ajuste), no se han encontrado datos que indiquen que fuera necesaria una clasificación por sexo de las respuestas, es decir, de las entrevistas estudiadas no se desprende que haya un matiz en las respuestas marcado por el sexo del entrevistado.
Sin embargo, sí que se han observado especiales connotaciones entre las opiniones de los profesores interinos y de los profesores funcionarios de carrera. Destacaríamos tres aspectos:
1.- EL profesorado interino se manifiesta abiertamente a favor del uso de las TIC en el aula, mientras que el profesorado funcionario demanda más formación para su uso en clase. Esta diferencia nos hace pensar en que, cotejados los datos de edad promedio del profesorado interino, este colectivo está formado por personas relativamente jóvenes (promedio de 30 años), muchos de ellos recién salidos de la Facultad , en la que el uso de las TIC en la enseñanza universitaria ya tiene arraigo desde hace bastantes años, por lo que se trata de personas que han asimilado de forma natural los contenidos basados en las nuevas tecnologías. Esto hace que en sus clases de Secundaria echen de menos, en todo caso, más inversión en TIC para su uso. En el caso de los profesores funcionarios de carrera, el promedio de edad resulta más elevado y, en muchos casos, se trata de profesores que argumentan no haber tenido la adecuada formación que, junto con la falta de medios y/o inversión en la Secundaria pública, hacen que las TIC no tengan todavía un uso generalizado y demandado por la sociedad.
2.- El segundo aspecto es la sensación que percibimos de los alumnos de no identificarse con los resultados de PISA. A esto hay que sumar la opinión más o menos coincidente de todo el profesorado, interino y funcionario de carrera, sobre la falta de interés de los alumnos, como si la cosa no fuera con ellos.
3.- Finalmente, reseñar la interpretación que deducimos de las respuestas de los alumnos sobre lo que representan para ellos las TIC: da la sensación de que todo se resume a disponer de un ordenador cada uno y poder navegar por Internet a discreción.
En resumen, si comparamos la inversión en Educación de la media de países europeos[1], España está por debajo bastantes puntos (la mitad). Parte de esta inversión se destina a las TIC. Po otro lado, la ratio de alumnos por ordenador española es de trece, mientras que la media europea está en seis. Tanto alumnos como profesores (estos últimos reclaman además la formación adecuada)apuestan por mayor y mejor uso de las TIC en el aula. Por lo tanto, siendo el fracaso escolar de nuestro país de los mayores de Europa (casi el doble) y atendiendo a los razonamientos y conclusiones citados, esta investigación apunta a que el fracaso escolar, en alguna medida, puede mejorarse con una mayor inversión y uso de las TIC en el aula.
[1] Ver informes PISA 2000, 2003 y 2006 en http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=CM_InfPractica_FA&cid=1142504616981&idConsejeria=1109266187254&idListConsj=1109265444710&idOrganismo=1142359975427&language=es&pagename=ComunidadMadrid%2FEstructura&pv=1142505597897&sm=1109266100977
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